¿Cómo oímos?
El
oído es un auténtico mecanismo de precisión
cuya finalidad es captar los sonidos que nos rodean, transportándolos
al cerebro.
¿Por qué dos oídos?
La naturaleza nos ha dotado de dos oídos para poder
percibir el "relieve sonoro". Una audición
equilibrada nos permite saber si un sonido procede de la derecha
o de la izquierda y también, según su intensidad,
si se ha producido a mayor o menor distancia.
¿Por qué perdemos audición?
La
pérdida de audición es un fenómeno cada
vez más extendido. Se calcula que afecta aproximadamente
a un 47% de la población. En la mayor parte de los
casos, la pérdida auditiva gradual se debe a la evolución
natural de nuestro sistema auditivo.
Con el paso de los años, ni se oye, ni se ve, ni se
corre como cuando se tiene 20 años. Al igual que la
vista, la capacidad auditiva tiende a disminuir conforme pasan
los años. Este fenómeno se llama "presbiacusia"
y nos afecta a todos en grados diversos.
La presbiacusia empieza a manifestarse entre los 20 y los
30 años, pero, sobre todo, es después de los
50 años cuando se puede llegar a ser "socialmente"
perjudicial. La comprensión de las palabras es menos
precisa, ya que los sonidos agudos son más difíciles
de percibir. Este deterioro auditivo puede, a veces, ir acompañado
de zumbidos o silbidos en el oído.
Una deficiencia auditiva puede producirse también
a raíz de una exposición prolongada al ruido,
traumatismos craneales, ruidos fuertes, efectos secundarios
de algunos medicamentos y ciertas enfermedades que pueden
perjudicar, dentro de su desarrollo al sistema auditivo.
¿Qué soluciones existen?
Sea cual sea la causa de la pérdida de la audición,
lo que importa, ante todo, es saberla detectar y tratarla
con rapidez. Porque una mala audición no es irremediable.
Existen diversas soluciones:
La solución quirúrgica: correspondiente
a los médicos Otorrinolaringólogos (O.R.L.),
cuando se trata de Otospongiosis, perforación del tímpano,
otitis, etc.
Utilización de una ayuda auditiva o audífono:
es la mejor solución para muchas personas con deterioro
auditivo.
Para oír mejor la melodía de la vida
Acostumbrarse a usar una ayuda auditiva podría requerir
tiempo y práctica al comienzo necesitará volver
a entrenar sus oídos para escuchar sonidos que tal
vez no haya oído en varios años. Las visitas
periódicas a su audiólogo le resultarán
útiles durante este período de adaptación.
Nada podrá devolverle la audición que tenía
antes de experimentar su pérdida auditiva. Sin embargo,
no hay dudas de que la nueva ayuda auditiva lo ayudará
a oír la melodía de la vida. |